EFE. Washington.- Un magistrado federal detuvo de forma provisional la medida impulsada por la administración del expresidente Donald Trump, que buscaba suprimir el acceso a la terapia hormonal para personas transgénero privadas de libertad. Esta política había sido instaurada mediante una orden ejecutiva en enero y representaba un cambio significativo respecto al trato médico previo hacia esta población carcelaria.
El juez Royce Lamberth, del Tribunal del Distrito de Columbia, dictaminó que se mantenga el acceso a los tratamientos hormonales previamente autorizados para quienes lo necesiten, anulando así temporalmente la disposición federal. Según The Washington Post, esta resolución favorece a más de mil internos que dependen de estos procedimientos para preservar su salud física y mental.
El juez describió las nuevas directrices impuestas por la Oficina Federal de Prisiones como «injustificadas y arbitrarias», señalando que la orden ejecutiva intentaba impedir el uso de fondos públicos en tratamientos relacionados con la identidad de género. Con este fallo, se restablecen las condiciones anteriores y se garantiza, por ahora, el acceso a tratamientos médicos necesarios para los reclusos trans.