Los gobiernos del Reino Unido y Estados Unidos anunciaron este jueves un pacto comercial mediante el cual Washington disminuirá los impuestos a las importaciones británicas de automóviles y acero, mientras que Londres permitirá mayor entrada de carne estadounidense a su mercado, además de reducir los aranceles al etanol, el mandatario estadounidense, Donald Trump, comunicó el convenio desde la Casa Blanca y lo calificó como «muy beneficioso para ambas naciones». Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, expresó en una llamada telefónica que es «un día memorable e histórico».
Aunque los aspectos técnicos continuarán definiéndose en los próximos meses, hoy se establecieron los fundamentos del acuerdo, el segundo que presenta el gobierno laborista esta semana tras un tratado más amplio con la India, si bien su impacto económico es moderado, Starmer lo considera fundamental para su estrategia de alianzas bilaterales y como respaldo a su estilo de negociación pausado con Trump, a pesar de las críticas de sus opositores por no adoptar una postura más enérgica.
Según la oficina de Downing Street, EE.UU. disminuirá al 10 % los aranceles sobre los primeros 100,000 autos británicos importados anualmente, frente al 27.5 % actual. Además, el acero y el aluminio del Reino Unido estarán exentos de la tasa del 25 % vigente para otras regiones, también se acordó un nuevo acceso mutuo al mercado de carne de res, permitiendo una cuota libre de aranceles de 13,000 toneladas métricas para los productores ganaderos.