El presidente Donald Trump emitió una proclamación para que la bandera de Estados Unidos ondee a media asta en señal de respeto por la muerte del Papa Francisco, esta decisión, en su rol como jefe de Estado, abarca la Casa Blanca, instalaciones gubernamentales, militares y diplomáticas dentro y fuera del país, y estará vigente hasta el atardecer del día del funeral. El protocolo incluye embajadas, consulados y oficinas estadounidenses en el extranjero, como parte del reconocimiento oficial a figuras religiosas de importancia mundial.
Durante su mandato, Trump y el Papa Francisco mantuvieron una relación marcada por desacuerdos públicos, principalmente en torno al tema migratorio. A pesar de las diferencias, ambos sostuvieron un encuentro en mayo de 2017 en el Vaticano, que Trump describió como cordial y valoró positivamente, refiriéndose al pontífice como “una gran persona”.
Las tensiones surgieron por las políticas migratorias promovidas por Trump, incluyendo la construcción del muro fronterizo y la intensificación de las deportaciones, en contraste, el Papa abogaba por una postura más humanitaria, centrada en la acogida y el diálogo con los migrantes, tras conocerse la noticia del fallecimiento, Trump expresó su pesar mediante un mensaje en su plataforma Truth Social.